10 DE JUNIO DE 2026
Solidaridad en soledad
En la verdadera soledad hay un espacio ilimitado para los demás, porque estamos vacíos. En esta pobreza nadie se levanta contra nosotros, porque nuestro enemigo es solo enemigo cuando tenemos algo que defender. Pero cuando no tenemos nada a lo que aferrarnos, nada que proteger, entonces no poseemos nada que consideremos exclusivamente nuestro, y nadie nos amenazará. Más bien, en el centro de nuestra soledad nos encontramos a todos los hombres y mujeres como hermanos. En la verdadera soledad estamos tan desprovistos y tan vulnerables ante Dios, y nos hacemos tan hondamente conscientes de nuestra completa dependencia del amor de Dios, que no solo nuestros amigos, sino aquellos que matan, mienten, torturan, violan y declaran guerras, se convierten en parte de nuestra carne y nuestra sangre. Sí, en la verdadera soledad estamos tan enteramente vacíos y somos tan pobres que encontramos la solidaridad con nuestros hermanos y hermanas por todas partes. Nuestro corazón, lleno de Dios y vacío de miedo y de ira, se convierte en un acogedor hogar para Dios y para toda nuestra familia humana en la tierra."Pero Jesús, dándose cuenta de que querían llevárselo a la fuerza y declararlo rey, se retiró de nuevo a la montaña él solo."
Juan 6:15 (NVI)