9 DE FEBRERO DE 2026
La soledad es una invitación
El modo de vida cristiano no nos libra de la soledad; la protege y la cuida como un precioso don.A veces parece que hacemos todo lo posible para evitar la dolorosa confrontación con nuestra soledad humana básica, y nos dejamos atrapar por falsos dioses que nos prometen una satisfacción inmediata y un alivio rápido. Pero quizá la dolorosa percepción de la soledad sea una invitación a trascender nuestras limitaciones y mirar más allá de las fronteras de nuestra existencia. Percibir nuestra soledad puede ser un don que debemos proteger y conservar, porque nuestra soledad nos revela un vacío interior que puede ser destructivo cuando es mal comprendido, pero lleno de promesas para aquellos capaces de soportar su dulce tormento.
Pero de una cosa estoy seguro:he de ver la bondad del SEÑOR en esta tierra de los vivientes. Pon tu esperanza en el SEÑOR; ten valor, cobra ánimo; ¡pon tu esperanza en el SEÑOR!
Salmos 27:13,14