19 DE MAYO DE 2026
Perdona a tus enemigos
Los cristianos se mencionan unos a otros en su oración (Rom 1,9; 2 Cor 1,11; Ef 6,8; Col 4,3), y al hacerlo ayudan e incluso traen la salvación a aquellos por los que oran (Rom 15,30; Flp 1,19). Pero el examen final de oración compasiva va más allá de las oraciones por los cristianos, miembros de la comunidad, amigos y familiares. Jesús lo dice muy claramente:«Yo os digo:amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen» (Mt 5,44); y en su profunda agonía en la cruz ora por quienes le están matando:«Padre, perdónalos, porque no saben lo que hace» (Lc 23,34). Aquí se hace visible el completo sentido de la disciplina de la oración. La oración nos permite llevar hasta el centro de nuestro corazón no solo a quienes nos aman, sino también a quienes nos odian. Esto solo es posible cuando estamos dispuestos a hacer que nuestros enemigos formen parte de nosotros mismos y los convertimos, pues, primero en nuestro corazón."Pero a ustedes que me escuchan les digo:Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian."
Lucas 6:27 (NVI)