18 DE MAYO DE 2026
Escucha la voz del tierno amor
Escucha tu corazón. Aquí es donde Jesús habla de forma más personal. Orar es, primero y ante todo, escuchar a Jesús, que mora en lo más profundo de tu corazón. No grita. No se te impone. Su voz es una voz humilde, muy parecida a un susurro, la voz de un amor tierno. Hagas lo que hagas con tu vida, ve y escucha la voz de Jesús en tu corazón. Esta escucha ha de ser activa y muy atenta, porque nuestro mundo agitado y ruidoso ahoga con facilidad la voz amorosa de Dios. Debes reservar cada día un poco de tiempo, aunque solo sean diez minutos, para dedicárselo a esa escucha atenta de Dios. Diez minutos a diario solo para Jesús pueden aportar un cambio importante en tu vida.Verás que no es fácil sentarte tranquilamente durante diez minutos seguidos. Descubrirás enseguida que otras muchas voces, voces ruidosas y molestas, voces que no proceden de Dios, reclaman tu atención. Pero si mantienes tu tiempo diario de oración, entonces, poco a poco pero indudablemente, conseguirás escuchar la dulce voz del amor y cada vez tendrás más deseos de escucharla."...a la cual ustedes hacen bien en prestar atención, como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro, hasta que despunte el día y salga el lucero de la mañana en sus corazones."
2 Pedro 1:19 (NVI)