El amor recuerda
Es posible mantener relaciones intensas con seres queridos que han fallecido ya. La muerte a veces intensifica la intimidad […] [Creo] que, tras la separación, algunas personas siguen siendo muy importantes en nuestro corazón y en nuestros recuerdos. Recordarles es mucho más que simplemente pensar en ellos, porque hacemos que sean parte de nuestro cuerpo, parte de todo nuestro ser.Haber tenido esta experiencia me ha permitido vivir con la firme convicción de que tengo amor que ofrecer a la gente, no solo aquí, sino también más allá de mi breve y pequeña vida. Soy un ser humano que fue amado por Dios antes de nacer y a quien Dios amará después de morir. Esta breve vida es mi oportunidad de recibir amor, de profundizar en el amor, de crecer en él y ofrecerlo. Cuando yo muera, el amor seguirá estando activo y desde la plena comunión con Dios estaré presente por amor en aquellos a quienes dejo atrás.
Porque el SEÑOR es bueno y su gran amor es eterno; su fidelidad permanece para siempre.
Salmo 100:5 (NVI)