2 DE AGOSTO DE 2026
Tu ermita interior
Trata de mantener un pequeño eremitorio en lo más íntimo de tu ser, donde puedas seguir orando aun en medio de un día muy ajetreado. Una oración sencilla como:«Señor Jesucristo, Hijo del Dios vivo, ten misericordia de mí, pecador», puede darte mucho consuelo y fuerza cuando dejes que se haga presente en tu ermita interior.Es la forma de dejar que el Espíritu de Dios ore en ti."Que suba a tu presencia mi plegaria como una ofrenda de incienso;que hacia ti se eleven mis manos como un sacrificio vespertino."
Salmo 141:2 (NVI)