18 DE ABRIL DE 2026
El corazón es el lugar de la oración
En nuestro entorno, el término «corazón» se ha convertido en una palabra débil. Indica la sede de la vida sentimental. Expresiones como «con el corazón roto» o «cordial» muestran que solemos pensar en el corazón como el lugar cálido donde tienen lugar las emociones, en contraste con el frío raciocinio, donde están albergados nuestros pensamientos. Pero, en la tradición judeocristiana, el término «corazón» indica el origen de todas las energías físicas, emocionales, intelectuales, morales y de la voluntad.Del corazón surgen impulsos incognoscibles y también sentimientos conscientes, estados de ánimo y deseos. El corazón también tiene sus razones y es el centro de la percepción y el entendimiento. Por último, el corazón es la sede de la voluntad:hace planes y toma buenas decisiones. Así pues, el corazón es el órgano central y unificador de nuestra vida personal. Nuestro corazón determina nuestra personalidad, y es, por tanto, no solo el lugar donde reside Dios, sino también el lugar al que Satanás dirige sus ataques más cruentos. Es este corazón el que es el lugar de la oración. La oración del corazón es una oración que se dirige a Dios desde el centro de la persona y que, por tanto, afecta a toda nuestra humanidad."Pero tú, cuando te pongas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto."
Mateo 6:6 (NVI)