17 DE ABRIL DE 2026
Jesús nos da a conocer nuestro más profundo ser
Nuestro corazón está en el centro de nuestro ser humano. Allí es donde nuestros más profundos pensamientos, intuiciones, emociones y decisiones tienen su origen. Pero allí es también donde solemos estar más alienados de nosotros mismos. Apenas conocemos nada, o muy poco, de nuestro propio corazón. Mantenemos la distancia, como si le tuviéramos miedo. Lo que nos es más íntimo es también lo que más nos asusta. Donde somos más nosotros mismos es donde solemos ser extraños para nosotros mismos. Esta es la parte más dolorosa de ser humanos. No conseguimos conocer nuestro centro escondido, y de este modo vivimos y morimos sin saber con frecuencia quiénes somos realmente. Si nos preguntamos por qué pensamos, sentimos y obramos de una u otra manera, no solemos obtener respuesta, y esto demuestra que somos extraños en nuestra propia casa.El misterio de la vida espiritual es que Jesús desea encontrarse con nosotros en el retiro de nuestro propio corazón, para darnos a conocer su amor aquí, para liberarnos de nuestros miedos y para darnos a conocer nuestro propio yo. En la intimidad de nuestro corazón, por tanto, no solo aprendemos a conocer a Jesús, sino también, a través de Jesús, a conocernos a nosotros mismos."Confía siempre en él… ábrele tu corazón cuando estés ante él. ¡Dios es nuestro refugio!"
Salmo 62:8 (NVI)