12 DE ABRIL DE 2026
El amor disipa todos nuestros temores
Solemos enseñar al Señor solo aquello con lo que nos sentimos cómodos. Pero cuanto más nos atrevemos a mostrarle nuestro convulso yo, más capaces somos de percibir que su amor, que es un amor perfecto, disipa todos nuestros temores.Así pues, Señor, te prometo que no voy a huir, no voy a abandonar, no voy a dejar de orar, aun cuando todo me parezca inútil, sin sentido y una pérdida de tiempo y esfuerzo. Quiero que sepas que te amo aun cuando no me siento amado por ti, y que espero en ti, aunque a veces me encuentre desesperado. Que esto sea una pequeña muerte que pueda experimentar contigo y para ti como forma de ser solidario con los millones de personas en este mundo que sufren mucho más de lo que sufro yo.No bien decía:«Mis pies resbalan», cuando ya tu amor, Señor, venía en mi ayuda.
Salmo 94:18 (NVI)