10 DE ABRIL DE 2026
Distingue tu dolor del dolor de los demás
Hay un verdadero dolor en tu corazón, un dolor que realmente te pertenece. Sabes que no puedes evitarlo, ignorarlo o reprimirlo. Es el dolor que revela cómo estás llamado a vivir en solidaridad con la fracturada raza humana.Pero has de distinguir con cuidado entre tu dolor y los dolores que se han adherido a tu corazón pero que no son verdaderamente tuyos. Cuando te sientes rechazado, cuando piensas en ti mismo como un fracasado o un inadaptado, debes tener cuidado para no dejar que esos sentimientos y pensamientos atraviesen tu corazón. No eres ni un fracasado ni un inadaptado. Por tanto, debes repudiar esos dolores porque son falsos. Pueden paralizarte e impedirte que ames de la manera en que has sido llamado a amar.Requiere un gran esfuerzo distinguir siempre entre el verdadero dolor y los falsos dolores. Pero, si perseveras en ese esfuerzo, verás cada vez con mayor claridad tu particular llamada al amor. Y, cuando percibas esa llamada, serás capaz de reivindicar tu verdadero dolor como tu particular camino a la gloria."La discreción te cuidará, la inteligencia te protegerá."
Proverbios 2:11 (NVI)