18 DE FEBRERO DE 2026
Hospitalidad
La hospitalidad significa, en primer lugar, la creación de un espacio libre donde el extranjero puede entrar y convertirse en amigo en lugar de en enemigo. La hospitalidad no consiste en cambiar a la gente, sino en ofrecer un espacio donde pueda tener lugar un cambio. No es acercar a hombres y mujeres a nuestro lado, sino ofrecer una libertad que no esté interrumpida por líneas divisorias… La paradoja de la hospitalidad es que quiere crear vacío, no un vacío aterrador, sino acogedor, donde los extraños puedan entrar y descubrirse a sí mismos como creados libres; libres para entonar sus propias canciones, hablar sus propias lenguas, bailar sus propias danzas; libres también para marcharse y seguir su propia vocación. Brindar hospitalidad no es invitar a venerar el estilo de vida del anfitrión, sino ofrecer al invitado la oportunidad de encontrar el suyo propio.
Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; fui forastero, y me dieron alojamiento; necesité ropa, y me vistieron; estuve enfermo, y me atendieron; estuve en la cárcel, y me visitaron".
Mateo 25:35, 36 (NVI)