14 DE SEPTIEMBRE DE 2026

Estás en casa

He estado meditando sobre la historia del hijo pródigo. Es una historia de regresos. Me doy cuenta de la importancia de regresar una y otra vez. Mi vida va a la deriva lejos de Dios. Tengo que regresar. Mi corazón se aleja de mi primer amor. Tengo que regresar. Mi mente divaga con imágenes extrañas. Tengo que regresar. Regresar es un combate vital […] Me conmueve el hecho de que el padre no pidiera ninguna motivación más elevada. Su amor era tan total y tan incondicional que simplemente dio la bienvenida a su hijo a casa.
 

¡Vengan, volvámonos al SEÑOR! … Conozcamos al SEÑOR; vayamos tras su conocimiento. Tan cierto como que sale el sol, él habrá de manifestarse; vendrá a nosotros como la lluvia de invierno, como la lluvia de primavera que riega la tierra.

 Oseas 6:1, 3 (NVI)

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13 DE SEPTIEMBRE DE 2026