6 DE JULIO DE 2026
La naturaleza apunta al amor de Dios
Toda la naturaleza oculta sus grandes secretos y no puede revelar su sabiduría escondida y su profunda belleza a no ser que escuchemos con atención y paciencia. John Henry Newman ve la naturaleza como un velo a través del cual un mundo invisible se hace íntimo. Escribe:El mundo visible es […] el velo del mundo invisible […] de modo que todo lo que existe o sucede y podemos ver oculta, pero sugiere, y ante todo preserva un sistema de personas, hechos y acontecimientos que están más allá de sí mismos.Qué diferente sería nuestra vida si fuéramos siempre conscientes de ese velo y sintiéramos en todo nuestro ser que la naturaleza está siempre preparada para que escuchemos y veamos la gran historia del amor del Creador, hacia el que apunta. Las plantas y animales con los que vivimos nos instruyen sobre el nacimiento, el crecimiento, la maduración y la muerte, sobre la necesidad que tenemos de un cuidado suave, y especialmente sobre la importancia de la paciencia y la esperanza […].Es muy triste que en nuestros días estemos menos conectados con la naturaleza y no permitamos ya que la naturaleza nos ayude. Nos limitamos a pensar que solo puede haber ayuda entre una persona y otra. Pero podríamos rendir un inmenso servicio a nuestro mundo si dejáramos que la naturaleza volviera a curarnos, aconsejarnos y enseñarnos. A menudo me pregunto si la mera artificialidad y fealdad que rodea a mucha gente no es tan mala o incluso peor que sus problemas personales."Extrae su sustento de la tierra, cuyas entrañas se transforman como por fuego. De sus rocas se obtienen zafiros, y en el polvo se encuentra oro."
Job 28:5-6 (NVI)