31 DE MAYO DE 2026
Una oración
Querido Dios:Habla dulcemente en mi silencio. Cuando los fuertes ruidos externos de mi entorno y los fuertes ruidos internos de mis miedos sigan alejándome de ti, ayúdame a confiar en que sigues ahí, aun cuando yo no pueda escucharte. Dame oídos para escuchar tu serena y suave voz, que dice:«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré […] porque soy manso y humilde de corazón». Que esta voz amorosa sea mi guía. Amén."Porque Él no ha despreciado ni aborrecido la aflicción del angustiado, Ni le ha escondido Su rostro; Sino que cuando clamó al SEÑOR, lo escuchó."
Salmo 22:24 (NBLA)