28 DE ABRIL DE 2026
El Reino de Dios está en medio de vosotros
La oración de Jesús, o cualquier otra forma de oración, pretende ser una ayuda para que vaciemos suavemente nuestra mente de todo lo que no es Dios y le ofrezcamos a él, y solo a él, todo el espacio. Pero eso no es todo. Nuestra oración se convierte en oración del corazón cuando hemos ubicado en el centro de nuestro ser interior el espacio vacío en el que nuestra mente colmada de Dios puede descender y desvanecerse, y donde se trascienden las diferencias entre pensar y sentir, conocer y experimentar, ideas y emociones, y Dios puede convertirse en nuestro huésped. «El reino de Dios está en medio de vosotros» (Lc 17,21), dijo Jesús. La oración del corazón se toma muy en serio estas palabras. Cuando vaciamos nuestra mente de todo pensamiento y nuestro corazón de toda experiencia, podemos preparar en el centro de nuestro ser más íntimo el hogar para el Dios que quiere alojarse dentro de nosotros. Entonces podremos decir con san Pablo:«No soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí» (Gál 2,20). Y podremos confirmar las palabras de Lutero:«La gracia es la experiencia de ser liberados de la experiencia». Y entonces nos daremos cuenta de que no oramos nosotros, sino que es el Espíritu de Dios el que ora en nosotros.Por segunda vez le insistió la voz:Lo que Dios ha purificado, tú no lo llames impuro.
Hechos 10:15 (NVI)