14 DE AGOSTO DE 2026
Tender la mano
Una vez que hemos encontrado nuestra singularidad en el amor de Dios y hemos sido capaces de afirmar que somos susceptibles de ser amados, porque es el amor de Dios el que mora en nosotros, entonces podemos tender la mano a los demás, en quienes descubrimos una nueva y única manifestación de ese mismo amor y entramos en una íntima comunión con ellos."Espera al SEÑOR. Porque en él hay amor inagotable; en él hay plena redención."
Salmo 130:7 (NVI)