11 DE AGOSTO DE 2026
Nada humano nos es ajeno
A través de la compasión es posible reconocer que el anhelo de amor que el hombre siente reside también en nuestro propio corazón, que la crueldad que el mundo tan bien conoce está arraigada en nuestros propios impulsos. A través de la compasión percibimos también, en los ojos de nuestros amigos, la esperanza de ser perdonados, y nuestro odio en sus amargos labios. Cuando matan, sabemos que podríamos haberlo hecho nosotros también; cuando dan vida, sabemos que nosotros también somos capaces de lo mismo. Para un hombre compasivo nada humano es ajeno; ni la alegría ni la tristeza; ninguna manera de vivir ni de morir."¡La compasión triunfa en el juicio!"
Santiago 2:13 (NVI)