26 DE ABRIL DE 2026
Dios es sutil
Aunque soy consciente de que hace diez años no tenía ni la menor idea de que acabaría donde estoy ahora, me sigue gustando mantener la ilusión de que tengo el control de mi propia vida. Me gusta decidir qué es lo que necesito más, qué haré a continuación, qué quiero conseguir y qué pensarán los demás de mí. Mientras me ocupo de dirigir tan afanosamente mi propia vida, no soy consciente de los sutiles movimientos del Espíritu de Dios en mi interior, que me orienta en direcciones que difieren mucho de las mías.Es precisa una gran soledad y silencio interior para ser consciente de esos movimientos divinos. Dios no grita, no clama, no empuja. El Espíritu de Dios es suave y sutil, como una dulce voz o una suave brisa. Es el Espíritu del Amor.Un ángel del Señor le dijo a Felipe:«Ponte en marcha hacia el sur, por el camino del desierto que baja de Jerusalén a Gaza».
Hechos 8:26 (NVI)