14 DE ABRIL DE 2026
Todo lo bueno procede de Dios
Confiar en el amor incondicional de Dios:ese es el camino hacia el que Jesús nos llama. Cuanto mejor comprendas esto, más preparado estarás para percibir por qué hay tanta sospecha, desconfianza, amargura, venganza, odio, violencia y discordia en nuestro mundo. El propio Jesús lo interpreta comparando el amor de Dios con la luz. Dice:La luz vino al mundo, pero los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra mal detesta la luz y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que obra la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.Jesús ve el mal de este mundo como una falta de confianza en el amor de Dios. Nos hace ver que contamos constantemente con nosotros mismos, que confiamos más en nosotros mismos que en Dios, y que solemos amarnos más a nosotros mismos que a Dios. Y así permanecemos en las tinieblas. Si caminamos en la luz nos daremos cuenta de que todo lo bueno, hermoso y verdadero procede de Dios y se nos ofrece con amor."Pero el Señor cuida de los que le temen, de los que esperan en su gran amor…"
Salmo 33:18 (NVI)