4 DE ABRIL DE 2026
Destellos de esperanza
La temporada de Pascua es tiempo de esperanza. Todavía hay temor, todavía hay una dolorosa conciencia de pecado, pero hay también luz que se abre paso. Algo nuevo está pasando, algo que va más allá de los cambios de ánimo de nuestra vida. Podemos estar alegres o tristes, optimistas o pesimistas, tranquilos o enfadados, pero la sólida corriente de la presencia de Dios entra con más profundidad que las pequeñas ondas de nuestras mentes y corazones. La Pascua nos hace conscientes de que Dios está presente incluso cuando su presencia no se advierte directamente. La Pascua trae la buena noticia de que, aunque las cosas parezcan ir mal en el mundo, el Maligno ha sido ya vencido. La Pascua nos permite afirmar que, aunque Dios parezca muy distante y sigamos estando preocupados por muchos pequeños detalles, nuestro Señor recorre el camino con nosotros y sigue explicándonos las Escrituras. Así pues, hay muchos destellos de esperanza que vierten su luz en nuestro caminar en la vida."Sucedió que, mientras hablaban y discutían, Jesús mismo se acercó y comenzó a caminar con ellos; pero no lo reconocieron, pues sus ojos estaban velados."
Lucas 24:15,16 (NVI)