18 DE JUNIO DE 2026
Solidaridad compasiva
Cuando pensamos en las personas que nos han dado esperanza y han incrementado las fuerzas de nuestra alma, quizá descubramos que no eran consejeros, ni informadores, ni moralistas, sino aquellos pocos que eran capaces de articular en palabras y acciones la condición humana en la que participamos y que nos animaron a enfrentarnos a las realidades de la vida […] Quienes no huyen de nuestros sufrimientos, sino que los tocan con compasión, nos brindan sanación y nuevas fuerzas. La paradoja, en efecto, es que el comienzo de la recuperación está en la solidaridad con el dolor. En nuestra sociedad, orientada a dar soluciones, es más importante que nunca darse cuenta de que querer aliviar el dolor sin compartirlo es como querer salvar a un niño de una casa en llamas sin arriesgarse a salir herido. Es en la soledad donde esta solidaridad compasiva toma forma."Alégrense con los que están alegres; lloren con los que lloran. Vivan en armonía los unos con los otros. No sean arrogantes, sino háganse solidarios con los humildes.] No se crean los únicos que saben."
Romanos 12:15,16 (NVI)