9 DE ENERO DE 2026
Entrégate por completo al amor de Dios
Cada vez soy más consciente de que Dios reclama toda mi vida, no solo parte de ella. No basta con dedicar solo parte de mi tiempo y de mi atención a Dios y guardarme el resto para mí. No basta con orar profundamente a menudo y luego seguir con mis propios proyectos…Volverse a Dios significa volverse a Dios con todo lo que soy, con todo lo que tengo. No puedo volverme a Dios solo con la mitad de mi ser. Esta mañana, mientras reflexionaba sobre la historia del hijo pródigo y trataba de imaginarme a mí mismo en los brazos del padre, sentí de repente una cierta resistencia a ser abrazado tan completamente, tan totalmente. No solo experimenté un deseo de ser abrazado, sino también un temor a perder mi independencia. Me di cuenta de que el amor de Dios es un amor celoso. Dios no quiere solo parte de mí, sino todo mi ser. Solo cuando me entregue completamente al amor de Dios podré esperar liberarme de infinitas distracciones, y estaré preparado para escuchar la voz del amor y seré capaz de reconocer mi propia y singular llamada.
Dios es espíritu, y quienes lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad.
Juan 4:24 (NVI)