13 DE MARZO DE 2026
El camino descendente de Jesús
Jesús nos ofrece el gran misterio del camino descendente. Es el camino del sufrimiento, pero también el de la curación. Es el camino de la humillación, pero también el de la resurrección. Es el camino de las lágrimas, pero de lágrimas que se convertirán en lágrimas de alegría. Es el camino de lo oculto, pero también el camino que llevará a la luz que brilla para todo el mundo. Es el camino de la persecución, de la opresión, del martirio y de la muerte, pero también el camino hacia la completa revelación del amor de Dios. En el evangelio de Juan, Jesús dice:«Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre» (Jn 3,14). En estas palabras se observa cómo el camino descendente de Jesús se convierte en un camino ascendente. Cuando Jesús habla de «ser elevado», se refiere tanto a su alzamiento en la cruz, en completa humillación, como a su resurrección de entre los muertos, en total exaltación […]Cada uno de nosotros ha de buscar su camino descendente de amor. Esto requiere mucha oración, mucha paciencia y mucha orientación. No tiene nada que ver con heroicidades espirituales, con arrojarlo todo por la borda para «seguir» a Jesús. El camino descendente es un sendero oculto en el corazón de cada uno. Pero, como apenas se recorre, suele estar cubierto de maleza. Lento, pero seguro, debemos limpiar las malezas, abrir el camino y recorrerlo sin temor."Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo. Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes."
- 1 Pedro 5:6,7 (NVI)