26 DE FEBRERO DE 2026
Agotamiento
¿No estás esperando, como yo, que alguna persona, cosa o acontecimiento salga a tu encuentro para ofrecerte ese sentimiento final de bienestar interior que tanto deseas? ¿No esperas a menudo «que este libro, idea, curso, viaje, trabajo, país o relación satisfagan mi deseo más profundo»? Pero, mientras esperas ese misterioso momento, seguirás yendo apresuradamente de un lado a otro, siempre nervioso y agitado, siempre lascivo y enfadado, y nunca enteramente satisfecho. Sabes bien que es el estado compulsivo el que nos hace seguir adelante y mantenernos ocupados, pero al mismo tiempo nos hace preguntarnos si el largo camino que recorremos nos está llevando a algún sitio. Es el camino de la extenuación y el agotamiento espiritual.
Oh Dios, escucha mi clamor y atiende a mi oración. Desde los confines de la tierra te invoco, pues mi corazón desfallece; llévame a una roca donde esté yo a salvo.
- Salmos 61:1,2 (NVI)