1 DE FEBRERO DE 2026

Mi verdadera identidad

Lo primero que me sorprendió cuando vine a vivir a una casa con gente con discapacidad mental fue que el que les gustara yo o no no tenía absolutamente nada que ver con todas las cosas útiles que había hecho yo hasta entonces. Como nadie podía leer mis libros, mis libros no impresionaban a nadie, y como la mayoría de ellos nunca habían ido al colegio, mis veinte años en Notre Dame, Yale y Harvard no eran importantes, no me servían como presentación…El no poder usar ninguna de las habilidades que me habían resultado tan útiles en el pasado era una verdadera fuente de inquietud. Me vi de pronto frente a mi yo desnudo, abierto a aseveraciones y rechazos, abrazos y puñetazos, sonrisas y lágrimas, y todo ello dependía únicamente de cómo me veían en ese momento. En cierto modo parecía como si estuviera comenzando mi vida de nuevo. Ya no podía dar por hechos mis relaciones, mis contactos ni mi reputación.En muchos sentidos, la experiencia fue, y sigue siendo, la experiencia más importante de mi nueva vida, porque me obligó a redescubrir mi verdadera identidad. Aquellas personas rotas, heridas y completamente humildes me obligaron a deshacerme de mi yo relevante (el yo que puede hacer cosas, mostrar cosas, demostrar cosas, construir cosas) y me impulsaron a recuperar ese yo desnudo y sin adornos en el que soy totalmente vulnerable y estoy abierto a recibir y a dar amor sin que los éxitos tengan ninguna importancia.
 

Deléitate en el SEÑOR, y él te concederá los deseos de tu corazón.

Salmos 37:4 (NVI)

Previous
Previous

2 DE FEBRERO DE 2026

Next
Next

31 DE ENERO DE 2026