22 DE OCTUBRE DE 2026
Sé un amigo de verdad
Las verdaderas amistades son duraderas, porque el amor verdadero es eterno. Una amistad de corazón a corazón es un regalo de Dios, y ningún regalo que procede de Dios es temporal ni ocasional. Todo lo que proviene de Dios participa en la vida eterna de Dios. El amor entre personas, cuando es dado por Dios, es más fuerte que la muerte. En este sentido, las amistades verdaderas van más allá de los límites de la muerte. Cuando has amado profundamente, ese amor puede hacerse aún más fuerte tras la muerte de la persona que amas. Este es el mensaje central de Jesús.Cuando Jesús murió, la amistad de los discípulos con él no decreció. Al contrario, creció. De esto trataba el envío del Espíritu. El Espíritu de Jesús hizo que la amistad de Jesús con sus discípulos fuera eterna, más fuerte y más íntima que lo que había sido antes de su muerte. Esto es lo que Pablo experimentó cuando dijo:«No soy yo el que vive, es Cristo que vive en mí» (Gál 2,20).Debes confiar en que toda amistad verdadera no tiene fin, que existe la comunión de los santos entre aquellos, vivos o muertos, que han amado verdaderamente a Dios y unos con otros. Sabes por experiencia que esto es cierto. Aquellos a quienes has amado profundamente y que han fallecido viven en ti, no solo como recuerdos, sino como presencias reales.Atrévete a amar y sé un buen amigo. El amor que das y que recibes es una realidad que te llevará cada vez más cerca de Dios y de aquellos a quienes Dios ha dado tu amor."Nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos."
Juan 15:13 (NVI)